La almeja blanca gallega también conocida como cornicha o chirla, erróneamente se la considera como una almeja de calidad. Esta mala fama ha sido causada por las almejas blancas importadas del extranjero y que poco o nada tienen que ver con la almeja blanca gallega excepto el nombre. La cornicha es una almeja gallega de una excelente calidad y sabor, comparables a la almeja rubia.
La concha de la almeja blanca es ovalada y de forma triangular, de textura suave y de un color blanco que es el que le da el nombre. Hay dos formas de capturarla: marisqueando a pie con ganchas o mediante marisqueo a flote en pequeñas cantidades.
Su carne es firme y sabrosa y la forma más adecuada de preparación para disfrutar de su sabor es en guisos y arroces. Como en esta receta sencilla y fácil de preparar que te proponemos y que seguro que hace las delicias de toda la familia
Ingredientes para 4 personas
400 gramos de arroz redondo
500 gramos de almejas blancas gallegas
2 dientes de ajo
200 ml. de vino blanco seco
Perejil fresco picado
1 litro de caldo de pescado
Sal
Aceite de oliva virgen extra
Modo de preparación
- Limpiar bien las almejas para que suelten toda la arena que puedan tener en su interior, Para ello las introduciremos en un bol con agua fría y un buen puñado de sal gorda durante al menos dos horas.
- En una cazuela ancha pondremos un chorro de aceite de oliva virgen extra y doramos los ajos picados junto con el perejil troceado, removiéndolos constantemente para que el ajo no se queme. En seguida añadiremos el vino y lo dejaremos hasta que el alcohol se evapore un par de minutos.
- Seguidamente echaremos el arroz y le daremos unas vueltas para seguidamente añadir el caldo, que debe estar caliente. Probamos y rectificamos de sal.
- Pasados 15 minutos y con el arroz todavía a medio cocer echaremos las almejas, taparemos la cazuela y bajaremos el fuego dejando que el arroz se termine de cocer y las almejas se abran soltando todo su jugo durante 3 minutos más.
- Apagaremos el fuego y dejaremos que el guiso repose un par de minutos más para que se integren todos los sabores.
- Servimos bien caliente y ya podemos disfrutar de un excelente arroz con almejas blancas gallegas.